La globalización no es un fenómeno nuevo — el comercio entre civilizaciones lleva miles de años. Pero la globalización moderna se aceleró dramáticamente desde los años 1980s con tres factores: el fin de la Guerra Fría y el triunfo del capitalismo liberal, la revolución tecnológica (internet) y las políticas de libre comercio promovidas por el FMI y el Banco Mundial.
Para México, la globalización tiene una fecha simbólica clara: 1 de enero de 1994. Ese día entró en vigor el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) — y ese mismo día se levantó el EZLN en Chiapas, gritando que el tratado sería la "muerte de los pueblos indígenas". Las dos caras de la globalización en México en un solo día.
El TLCAN eliminó aranceles entre México, EUA y Canadá. Las exportaciones mexicanas se dispararon de 52,000 millones de dólares (1993) a más de 400,000 millones (2018). El norte de México se industrializó con maquiladoras. Pero el maíz barato americano destruyó la agricultura campesina. Entre 1994 y 2010, se estima que 2 millones de campesinos mexicanos migraron a EUA.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levantó precisamente el 1 de enero de 1994 en Chiapas, reclamando que el TLCAN era un "certificado de muerte" para los pueblos indígenas. El EZLN fue el primer movimiento político en usar internet para organizarse globalmente — una paradoja de la globalización que usó sus herramientas para resistirla.
En 2020, el TLCAN fue reemplazado por el T-MEC con cambios importantes: 75% de contenido regional para autos (vs 62.5% antes), mejores derechos laborales para los trabajadores mexicanos, protecciones para la propiedad intelectual y nuevas reglas para el comercio digital. El T-MEC reconoce que la globalización necesita reglas más equilibradas.