Emiliano Zapata Salazar nació el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, un pequeño pueblo del estado de Morelos. Era el noveno hijo de Cleofas Salazar y Gabriel Zapata, una familia de campesinos mestizos que tenían unas pocas parcelas de tierra — lo suficiente para vivir con dignidad, pero siempre amenazados por las haciendas que se expandían.
Morelos era el estado más productivo de México en azúcar — y esa riqueza azucarera se construyó sobre las tierras arrebatadas a los pueblos indígenas y campesinos. Las haciendas crecían y los pueblos se quedaban sin tierra para sembrar. Desde joven, Zapata defendió las tierras de Anenecuilco — en 1909, a los 29 años, fue elegido presidente del Consejo de Ancianos de su pueblo, encargado de defender los documentos coloniales que demostraban la propiedad de sus tierras.
Cuando Francisco I. Madero tomó la presidencia en 1911 y no cumplió con la promesa de reforma agraria, Zapata rompió con él. El 28 de noviembre de 1911, Zapata proclamó el Plan de Ayala — el documento político más radical de la Revolución Mexicana:
| Punto del Plan de Ayala | Contenido | Por qué era radical |
|---|---|---|
| Desconocimiento de Madero | Madero es traidor a la Revolución. Se le desconoce como presidente. | Zapata fue el primero en oponerse a Madero desde la izquierda — no desde la derecha conservadora. |
| Devolución de tierras | Los pueblos que hayan sido despojados de sus tierras deben recuperarlas de inmediato. | No esperar leyes ni procesos — recuperación inmediata. |
| Expropiación de haciendas | Un tercio de las tierras de las haciendas deben expropiarse para dar a los pueblos. | El primer programa de reforma agraria de la Revolución. |
| Nationalization para enemigos | Los hacendados que se opongan perderán todas sus tierras. | Cero tolerancia a la resistencia de los terratenientes. |
| Tierra, montes y aguas | No solo la tierra — también los bosques y el agua son del pueblo. | Visión integral de los recursos naturales como bien común. |
El ejército de Zapata era diferente a los de Villa o Carranza. Era un ejército de campesinos que peleaban en su propia tierra — en Morelos, Guerrero y Puebla. No se alejaban demasiado de sus pueblos porque tenían que volver a sembrar. Cuando terminaba una campaña, los soldados regresaban a sus milpas.
Esta característica lo hacía difícil de destruir: cuando el ejército federal los perseguía, los zapatistas se disolvían en los pueblos y volvían a ser campesinos. Cuando el ejército federal se iba, volvían a ser guerrilleros.
En diciembre de 1914, en el momento de máximo poder de la Revolución, Zapata y Villa entraron juntos a la Ciudad de México. Fue el único momento en que Zapata pisó la capital. Las fotos de los dos generales sentados en la silla presidencial son icónicas.
Pero Zapata no quería la silla presidencial. Rechazó la invitación de Villa para quedarse en la capital. Regresó a Morelos a continuar la lucha agraria. Esta actitud — renunciar al poder político cuando estaba al alcance — es lo que define el carácter de Zapata.
Para 1919, las fuerzas de Zapata habían sido reducidas por las campañas del general Pablo González. El coronel Jesús Guajardo, oficial carrancista, le propuso a Zapata fingir una deserción para pasarse a su bando. Zapata, desesperado por refuerzos, aceptó reunirse con Guajardo en la Hacienda de Chinameca.
Era una trampa. El 10 de abril de 1919, cuando Zapata entró a la hacienda con su escolta, los soldados de Guajardo lo fusilaron en una emboscada. Tenía 39 años. Pablo González recibió el ascenso. Guajardo recibió 50,000 pesos.
Muchos campesinos de Morelos se negaron a creer en su muerte. Decían que el hombre fusilado no era Zapata — que el verdadero había escapado a Arabia o a las montañas. El mito de Zapata como figura que no puede morir nació ese día.