La respuesta corta: el Tratado de Versalles (1919) humilló tanto a Alemania que creó el caldo de cultivo para el nazismo. Hitler prometió restaurar el honor alemán, recuperar los territorios perdidos y hacer a Alemania grande de nuevo. Esa promesa resonó en un país humillado, empobrecido por las reparaciones de guerra y devastado por la Gran Depresión de 1929.
El Holocausto fue el exterminio sistemático de 6 millones de judíos europeos por el régimen nazi entre 1941 y 1945. Fue planificado industrialmente: campos de exterminio (Auschwitz, Treblinka, Sobibor), trenes de deportación, cámaras de gas. Además de los judíos, el nazismo exterminó a 5-6 millones más: gitanos, personas con discapacidad, homosexuales, comunistas y prisioneros de guerra soviéticos. Total: 11-17 millones de personas asesinadas por razones ideológicas y raciales.
El 6 de junio de 1944, el general Dwight Eisenhower lanzó la Operación Overlord: el desembarco más grande de la historia militar en las playas de Normandía, Francia. 156,000 soldados americanos, británicos y canadienses cruzaron el Canal de la Mancha y tomaron las playas bajo fuego alemán. Miles murieron en las primeras horas. Fue el punto de inflexión en el frente occidental — desde ese día, Alemania retrocedió sin parar hasta su rendición.
El 6 de agosto de 1945, EUA lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima, Japón. 80,000 personas murieron al instante. El 9 de agosto, una segunda bomba cayó en Nagasaki — 40,000 muertos al instante. Japón se rindió el 2 de septiembre de 1945. La guerra terminó.
Las bombas atómicas iniciaron la era nuclear. La URSS desarrolló su propia bomba en 1949. La carrera armamentista nuclear de la Guerra Fría — la amenaza de destrucción mutua asegurada — fue la consecuencia directa de Hiroshima y Nagasaki.