El Maximato (1928-1936) fue el período de la historia de México en que el general Plutarco Elías Calles gobernó de facto el país desde las sombras, sin ser presidente, controlando a tres presidentes sucesivos. Su nombre viene del apodo que le dieron los periodistas: "el Jefe Máximo de la Revolución".
La Revolución Mexicana terminó formalmente en 1920 cuando Álvaro Obregón tomó la presidencia. Durante la posrevolución (1920-1940), México intentó reconstruirse política y económicamente. El reto era enorme: institucionalizar la Revolución — convertir el caos armado en un sistema político estable.
Obregón gobernó de 1920 a 1924. Plutarco Elías Calles lo sucedió de 1924 a 1928. Al terminar su período, Obregón fue reelegido — pero fue asesinado el 17 de julio de 1928 por José de León Toral, un fanático religioso, antes de tomar posesión. Esta crisis desató el Maximato.
| Obra o evento | Descripción | Importancia |
|---|---|---|
| Fundación del Banco de México | 1925 — primer banco central de México | Base del sistema financiero moderno |
| La Guerra Cristera | 1926-1929 — conflicto armado entre el gobierno y católicos | Calles aplicó las leyes anticlericales de la Constitución de 1917. La Iglesia suspendió cultos. Cristeros (católicos armados) se rebelaron. 70,000-90,000 muertos. |
| La Ley Calles | 1926 — limitó actividades de sacerdotes extranjeros y reguló el culto | Detonante de la Guerra Cristera |
| Fundación del PNR | 1929 — Partido Nacional Revolucionario (hoy PRI) | El partido que gobernaría México 71 años. Fue el instrumento del Maximato. |
Tras el asesinato de Obregón en 1928, Calles tenía el problema de no poder reelegirse a sí mismo (la no reelección era el principio fundamental de la Revolución). Entonces utilizó su enorme influencia política para controlar a presidentes elegibles.
El mecanismo era simple pero efectivo: Calles controlaba el recién fundado PNR, que era el único partido que podía ganar elecciones. Sin el apoyo del PNR era imposible ser presidente. Y el PNR obedecía a Calles. Por lo tanto, cualquier presidente tenía que consultarlo y obedecerlo.
| Presidente | Período | Relación con Calles | Fin |
|---|---|---|---|
| Emilio Portes Gil | 1928-1930 | Presidente interino mientras Obregón debería haber tomado posesión. Títere de Calles. | Terminó su período sin conflictos con el Jefe Máximo. |
| Pascual Ortiz Rubio | 1930-1932 | Presidente electo. Calles lo humillaba públicamente. Se dice que Calles tomaba las decisiones. | Renunció en 1932 — el primer presidente en renunciar en México. Calles lo presionó hasta que cedió. |
| Abelardo Rodríguez | 1932-1934 | El más dócil de los tres. Administrador eficiente pero sin autonomía real. | Terminó su período. Preparó el terreno para Cárdenas. |
El error de Calles fue creer que Lázaro Cárdenas sería otro presidente manejable. Cárdenas había sido gobernador de Michoacán y era conocido como hombre íntegro y cercano al pueblo — recorría los pueblos a caballo, dormía en el campo, escuchaba a los campesinos. Calles lo eligió para la candidatura del PNR en 1934 pensando que podía controlarlo.
Desde el primer día, Cárdenas tomó el control real. Aplicó un programa radical de reforma agraria, apoyó a los sindicatos obreros y desafió a Calles abiertamente. En 1936, cuando Calles criticó públicamente las huelgas obreras que Cárdenas apoyaba, el presidente actuó rápidamente: el 10 de abril de 1936 mandó a Calles al exilio en un avión hacia EUA. El Maximato había terminado.
La Guerra Cristera fue el conflicto más importante del período callista. En 1926, Calles aplicó estrictamente las cláusulas anticlericales de la Constitución de 1917: limitó el número de sacerdotes, prohibió al clero extranjero, cerró conventos y escuelas religiosas. La Iglesia respondió suspendiendo todos los cultos religiosos el 31 de julio de 1926.
En el occidente de México (Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Colima), miles de campesinos católicos se levantaron en armas al grito de "¡Viva Cristo Rey!" — de ahí el nombre de cristeros. La guerra duró 3 años, causó entre 70,000 y 90,000 muertos y desplazó a miles de personas.
El conflicto terminó en 1929 gracias a la mediación del embajador estadounidense Dwight Morrow. Los Arreglos de 1929 permitieron que la Iglesia retomara el culto a cambio de aceptar formalmente la supremacía del Estado. Fue un compromiso que ninguno de los dos lados celebró — pero que puso fin a la guerra.