| Casta | Origen | Privilegios | Obligaciones |
|---|---|---|---|
| Peninsulares (Gachupines) | Españoles nacidos en España | Todos los cargos altos. Virreyes, obispos, oidores. | Ninguna especial |
| Criollos | Hijos de españoles nacidos en América | Podían ser propietarios, comerciantes, curas locales | No podían ocupar cargos de gobierno más altos |
| Mestizos | Español + indígena | Más derechos que indígenas, menos que criollos | Pagaban algunos impuestos |
| Indígenas | Pueblos originarios | Protección legal teórica de la Iglesia | Tributo, mita (trabajo forzado), sin cargos públicos |
| Africanos y afromestizos | Esclavos traídos de África | Casi ninguno | Esclavitud para los africanos puros |
La gran contradicción del sistema de castas fue que los criollos — hijos de españoles, ricos, educados, dueños de haciendas — no podían ocupar los cargos más altos del gobierno. El virrey, los oidores de la Real Audiencia, los obispos: todos tenían que ser peninsulares (nacidos en España). Los criollos pagaban impuestos pero no gobernaban.
Cuando en 1808 Napoleón invadió España y puso a su hermano José Bonaparte en el trono, los criollos vieron su oportunidad: si el rey legítimo no existía, ¿a quién obedecían? Esa pregunta fue el detonador ideológico de la Independencia.
Los indígenas eran la base de toda la economía colonial. Pagaban tributo (un impuesto en dinero o en especie) al rey de España. También estaban sujetos a la mita — trabajo forzado en las minas, haciendas y obras públicas. Las Leyes de Indias teóricamente los protegían de los abusos, pero en la práctica estas leyes raramente se cumplían.
Las epidemias del siglo XVI (viruela, sarampión, tifo) mataron entre el 60% y el 90% de la población indígena. De aproximadamente 25 millones de indígenas en 1519, solo quedaban 1 millón en 1620. Esta catástrofe demográfica fue la mayor de la historia de las Américas.
La Iglesia Católica fue el poder más importante de la Nueva España — más que el propio virrey en muchos aspectos. Controlaba: la educación (todas las escuelas y la primera universidad — UNAM fundada en 1551), los hospitales y asilos, el registro civil (nacimientos, matrimonios, defunciones), enormes propiedades (se estima que poseía el 50% de la tierra productiva), y el crédito (los únicos bancos eran las instituciones religiosas).
También fue la Iglesia quien más defendió a los indígenas: Fray Bartolomé de las Casas escribió extensamente sobre los abusos de la Conquista y logró que se promulgaran las Leyes Nuevas (1542) que teóricamente abolían la esclavitud indígena.
Un fenómeno único del Virreinato novohispano fueron las "pinturas de castas" — series de cuadros que representaban las diferentes mezclas étnicas posibles y les asignaban nombres. "Español con india, mestizo". "Mestizo con española, castizo". "Negro con india, lobo". Había hasta 16 categorías distintas.
Estas pinturas reflejaban la obsesión colonial con la "pureza de sangre" — el origen étnico determinaba el estatus legal. Eran a la vez una curiosidad artística y una justificación visual del sistema de dominación.